El foro dedicado a Baka To Test. (foro recienmente creado, paciencia!)
 
ÍndiceCalendarioFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse
Buscar
 
 

Resultados por:
 
Rechercher Búsqueda avanzada
Mejores posteadores
♥Mizuki Kawaii♥
 
Akihisa Yoshii-kun
 
Tsuki Shimizu-chan
 
Kouta Tsuchiya
 
Minami Shimada
 
Sanathos
 
Yuji Sakamoto
 
Conectarse
Nombre de Usuario:
Contraseña:
Entrar automáticamente en cada visita: 
:: Recuperar mi contraseña
Foros Aliados
Zero no Tsukaima Club
Ir al foro
Otaku World!!!
Ir al foro
Zero no Tsukaima FC
Ir al foro
Sondeo
Chica preferida
-Mizuki Himeji
71%
 71% [ 5 ]
-Minami Shimada
29%
 29% [ 2 ]
Votos Totales : 7
Últimos temas
» Qué es lo que escuchas?
Vie Ago 24, 2012 8:50 pm por Minami Shimada

» Palabras encadenadas
Miér Ago 15, 2012 12:04 am por Sanathos

» ¡El último que postea gana!
Sáb Ago 04, 2012 6:39 pm por Tsuki Shimizu-chan

» Verdad o consecuencia (?)
Jue Jul 26, 2012 7:31 pm por Tsuki Shimizu-chan

» EIEN no Ai ?
Miér Jul 25, 2012 12:08 am por Akihisa Yoshii-kun

» Historias de 3 palabras
Vie Jul 20, 2012 9:02 pm por Kouta Tsuchiya

» la imagen que te pide el user de arriva ^^
Vie Jul 20, 2012 8:58 pm por Kouta Tsuchiya

» Hello~ my friends~
Sáb Jun 30, 2012 11:06 am por Yuji Sakamoto

» ¡Dibujos! :OOOO
Vie Jun 29, 2012 10:48 pm por Tsuki Shimizu-chan

Que hora es Miku?? ^"^
Diciembre 2016
LunMarMiérJueVieSábDom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 
CalendarioCalendario

Comparte | 
 

 Una decisión equivocada.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Kouta Tsuchiya



Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 03/06/2012
Localización : Mi casa

MensajeTema: Una decisión equivocada.   Jue Jun 07, 2012 3:05 pm

Bueeenas, después de pensarlo, voy a pasar a este foro tambien el fic que tengo sobre Znt en el foro de Znt. Por si las dudas en el otro foro soy Jean Colbert-Sensei, el mismo autor del fic.


Una decisión equivocada

Prólogo

"Arrepentimiento"

Se removió inquieto en su oscuro trono. Le invadían constantemente los recuerdos de las horribles cosas que había hecho: las aldeas y ciudades que había arrasado, las vidas que había arrebatado, pensó en las personas que había dejado sin familia... y todo por una decisión egoista que había cambiado completamente su vida.

Se sentía profundamente arrepentido de todo lo que había hecho y hubiera intentado rectificar si pudiera, pero ya era tarde, estaba ligado de por vida a otro ser que lo había consumido por dentro lentamente.

No pudo evitar mirar la espada que llevaba colgada a la espalda, ella había sido la raíz de todos sus problemas desde que la encontró, la odiaba con todas sus fuerzas, pero no podía deshacerse de ella, la oscura voluntad que habitaba en el interior del arma se lo impedía y ademas aunque no quería reconocerlo, sabia que era la única compañera que le quedaba.

Se paso una mano por sus grises cabellos, antes negros, y suspiro con impotencia. El chico que una vez fue estaba muerto y nunca volvería a ser el mismo de antes.

¿Nunca?


Continuara...




Capitulo 1

"Una mision algo extraña"


4 años antes...

Cinco jinetes avanzaban por el sendero, a primera vista podia decirse que eran soldados, ya que todos tenian armaduras y ivan con las armas a la vista. Avanzaban en formacion en cuña, quedando en el centro de los cinco el que era el lider del grupo.

Hiraga Saito encabezaba al pequeño grupo, estaba algo confuso ya que este era su primer trabajo en solitario. Hasta ahora siempre le habian mandado a misiones acompañado de Louise, pero esta vez la reina Henrietta le habia asignado una mision únicamente a el, y había dispuesto a 4 caballeros mas para acompañarlo.

Conforme los caballos galopaban hacia su destino, Saito recordaba lo que le habia traído aqui.

+Flashback+

Saito se encontraba en el patio de la academia practicando esgrima como todos los dias desde que era miembro de la orden de caballeros de Ondine. Tan absorto estaba en el entrenamiento que no se dio cuenta cuando se le acerco la lider del escuadron de mosqueteros de la reina.

—Disculpa que interrumpa tu entrenamiento Saito— dijo Agnes—, su majestad la reina quiere que te reunas con ella enseguida.

— ¿Henrietta me busca?¿ A ocurrido algo? —pregunto Saito preocupado, ya que no era normal que la reina lo llamara tan de repente.

—No lo se Saito— respondio Agnes—, solo me mandó a buscarte, la reina te espera en el despacho del director.

—¿Henrietta habia venido a la academia solo para hablar con el?— pensaba Saito, saber esto solo lo confundia mas, algo importante seria si la Reina habia abandonado la ciudad para verlo a el.

—Bien, veamos que quiere— dijo Saito en un murmullo apenas audible.

—Una cosa mas Saito, no le digas nada de esto a Louise, no conviene que se extienda el rumor de que la reina se encuentra en la academia— dijo Agnes antes de que Saito se marchara.

Se dirigió al despacho a paso rapido, evitando encontrarse con gente conocida para evitar dar explicaciones de adonde iva. Llego a la puerta del despacho de Osmond y llamó, al poco una voz salio del interior.

—Hola Saito, pasa— dijo la voz de la reina.

—¿Que ocurre Henrietta? — pregunto Saito— ¿Para que te tomas tantas molestias para hablar conmigo?

—Tengo una mision que encargarte— dijo ella.

—¿Una mision?¿ Para eso tanto misterio?— dijo Saito ya completamente perdido— podria haber acudido a tu castillo sin necesidad de que vinieras aqui, ¿y que es eso de que Louise no puede saber nada?

—Es un tema serio y queria mantenerlo en secreto— se explicó Henrietta y añadio—ademas es una mision peligrosa, por lo que no quiero involucrar a Louise, tu mejor que nadie estarias de acuerdo de no ponerla en peligro innecesariamente.

—Si, tienes razón— asintió Saito recordando que habia prometido proteger a Louise— y pasando a lo que interesa, ¿de que trata mi mision?

—Nos han llegado noticias de un ataque a una aldea no muy lejos de aqui— le contaba la reina—,no han podido reconocer la identidad de los atacantes, por lo tanto tu mision es: ir alli a investigar los daños que a producido el asalto y quienes son los autores del ataque y por supuesto rescatar a los supervivientes, si es que queda alguno— Henrietta dijo esto ultimo con una voz sombria y continuó— si quieres saber mas, cerca de la aldea han montado un pequeño campamento en el que se encuentra un enviado del papa de Romalia, el podra informarte mejor.

—¿Cuando me ire?— le pregunto Saito.

—Ahora mismo— le respondio ella— asi que prepara tus cosas que te vas en 20 minutos.


Henrietta salio del despacho de Osmond dejando a Saito solo con sus pensamientos.

—Probablemente cuando Louise se entere de que he ido a una misión yo solo sin contarle nada, se enfadara y me castigara— pensó saito con los ojos llorosos solo de pensar en el castigo que le pondria Louise, pero que le iva a hacer,la amaba y por muchos castigos que su Louise le impusiera, no iva a dejar de quererla por ello.

+Fin Flashback+

Tras una mediahora cabalgando, Saito diviso la hoguera del campamento en el cual le esperaba un hombre, al darse cuenta de quien era no pudo evitar mostrar expresión de sorpresa.

Julio Cesare vio llegar al chico y disimulo una sonrisa, no se esperaba que el enviado de la reina fuera Saito.

Saito llego al campamento a los pocos minutos, bajo de su caballo y se dirigio directamente a hablar con Julio.

—Es una sorpresa verte aqui— comento Julio en cuanto Saito se acerco— no esperaba que Henrietta te mandase a ti; no me malinterpretes— añadio en cuanto vio que Saito fruncia el ceño— quiero decir que esperaba ver a la preciosa Louise en lugar de a ti.

—No vayas por ese camino Julio que no te conviene— dijo Saito con evidente tono de enfado— Louise es mia y eso no se te debe olvidar... de lo contrario lamentaras acercarte a ella— esto último lo dijo dedicandole una mirada de pocos amigos a Julio.

—Ten cuidado con lo que dices chico— le dijo Julio al tiempo que le devolvia la mirada a Saito —es tuya por ahora, pero dame tiempo y hare que cambie de idea—acabó de decir este.

Tras unos segundos de silencio, ambos estallaron en risas, a Julio le gustaba molestar a Saito con el tema de Louise, Saito lo sabia y aun asi continuaba callendo en sus bromas.

—Bueno— dijo Saito poniendose serio al instante— ¿que puedes contarme sobre la situación?

—Mande algunos soldados a explorar las granjas cercanas a la aldea, estaban vacias, ni supervivientes, ni animales; ni siquiera cadáveres— dijo Julio con cara de preocupación por esto ultimo—las granjas estaban completamente arrasadas Saito, definitivamente el objetivo de los atacantes no era conquistar la aldea.

—¿No habia muertos? —pregunto Saito sorprendido— que raro, si han atacado la aldea, debería haber muerto alguien.

—Quiza solo los tomaron prisioneros— supuso Julio— o quiza haya sido una rebelión.

—No creo que fuera una rebelion, esta gente no tenia ningun motivo para rebelarse contra Henrietta— replico Saito al instante— puede que los tomaran prisioneros, pero, ¿para que tomarian como prisioneros a unos simples granjeros? No sacarían ningún beneficio.

—Mmmm...—reflexiono Julio un momento— tienes razón, pero entonces, ¿que demonios a ocurrido aquí? —pregunto mas para si mismo que para Saito.

— Eso es lo que voy a averiguar— dijo Saito con una gran determinación en sus ojos azules— cumpliré con mi misión.

—Se que lo harás —dijo Julio sorprendido de la seguridad que demostraba Saito— pero ten cuidado, sospecho que algo muy oscuro se esconde tras este asunto.

—No te preocupes, volveré sano y salvo— Saito le dirigió una sonrisa tranquilizadora— Adiós Julio.

—Adiós Saito.

Se despidieron y seguidamente, Saito junto a los 4 soldados que le acompañaban, se encaminaron rumbo a la aldea, preparados para enfrentarse a cualquier cosa.

—¡Achís!— estornudó Saito— vaya, no tengo ya bastantes problemas, solo falta que coja un resfriado— dijo.

Seguidamente se oyó un fuerte ruido, estaba empezando a llover.



Continuara...






Capitulo 2

"La calma que precede a la tempestad"

Negras nubes oscurecían el cielo, apenas se veía luz alguna, tan solo los cada vez mas abundantes relámpagos alumbraban el ambiente de vez en cuando.
Entre todo el tumulto de rayos, truenos y lluvia se distinguían tres pequeñas luces, las cuales procedían de los tres faroles que llevaba el grupo.

Saito llevaba uno de los faroles en su mano izquierda mientras que con la derecha toqueteaba nervioso la empuñadura de su espada. Apenas podía caminar bien, a cada paso que daba sus zapatos se enterraban cada vez mas en el barro mientras que la fuerte lluvia apenas le dejaba ver con claridad lo que tenia ante sus ojos.

Una voz lo saco de sus pensamientos, uno de los caballeros, el cual llevaba otro de los faroles, se le había acercado para hablarle.

—¿Que ocurre? —preguntó Saito.

—Saito, debemos debemos estar apunto de llegar a la aldea—dijo el
caballero— nací y crecí en este lugar, recorrí este camino muchas veces durante mi infancia y se que estamos a unos pocos metros de la puerta de la aldea—se apresuró a explicar al ver la expresión interrogativa de Saito.

—¿Estas seguro? —pregunto insistente.

—Por supuesto—contestó.

—Entonces no perdamos el tiempo—dijo Saito, y añadió— tened las espadas preparadas.

—Y Saito una aclaración—dijo el soldado una vez se pusieron de nuevo en marcha— lo correcto hubiera sido: "¿estas segura?"—dejó este ultimo comentario en el aire y siguió como si nada.

A Saito le resulto gracioso este comentario, siempre había sido un poco despistado, pero no tanto para no darse cuenta que "el caballero" era realmente "ella".

—¡Espera! ¿cual es tu nombre?—pregunto Saito un poco avergonzado— si tu sabes el mio que menos que saber el tuyo.

—Aiko, me llamo Aiko, un placer Saito—se presento ella.


Al rato y tal y como había dicho Aiko, llegaron a las puertas de la empalizada que rodeaba la aldea.

—Bien, según el mapa que me dio la reina, estamos en la puerta Este de la aldea—dijo Saito nada mas atravesar la puerta— como hay mucho terreno que cubrir nos dividiremos. Vosotros dos—dijo al tiempo que señalaba a uno de los caballeros que llevaba uno de los faroles y a su acompañante— iréis al norte, tu— dijo señalando a otro de los soldados— iras con ella a la parte sur, y yo iré al centro, ¡En marcha!—grito por ultima vez antes de ponerse en camino.

Así pues se dividieron tal y como les había indicado Saito acordando encontrarse 30 minutos despues en la puerta Este por la que habian entrado.

Saito llego a los pocos minutos al conjunto de casas que conformaban el centro de la aldea, no parecía haber nadie y por el panorama que vio Saito allí, no había indicios de lo contrario. Casi todas las casas estaban quemadas, otras derruidas, algunas ya ni podían llamarse "hogar", pero entre tanto desastre Saito vio una casa interesante, mas grande y mejor conservada que las demás —Debe ser la casa del líder de la aldea—supuso Saito, y sin pensárselo dos veces entro en de ella.

El interior de la casa era un completo desastre, muchas cosas se habían quemado y no quedaba casi nada. Saito pudo distinguir entre tanto caos un pequeño atril en el recibidor, por lo que pensó que aparte de la casa del líder también seria el ayuntamiento de la aldea. La casa estaba formada por una sala grande para recibir a las visitas, una cocina-comedor y una habitación.
—Nada del otro mundo— pensó Saito.

Tras hacer un exhaustivo examen visual de cada rincón de la vivienda y no encontrar nada, decidió que ya seria hora de acudir al punto de reunión, y esperar que los otros grupos hubieran tenido mas suerte que el a la hora de buscar supervivientes o pistas sobre el ataque.

Salio del edificio a paso ligero y se dirigió al Este, sin darse cuenta de que dos puntos rojos lo observaban en la oscuridad desde las ruinas de una de las casas.

Para decepción de Saito, no había llegado nadie a la puerta Este excepto él, pero no tuvo que esperar mucho ya que a los pocos minutos vio llegar al grupo que había mandado al sur.

—¿Que habéis averiguado? —les pregunto Saito en cuanto llegaron.

—Nada— respondió Aiko.

—Solo casas quemadas, derrumbadas o vacías, ni supervivientes ni enemigos—dijo el otro caballero.

—Ni muertos— añadió Aiko recordando a los otros dos lo que dijo Julio.

—De acuerdo— asintió Saito— ¿ sabéis algo del otro grupo?

—No desde que nos separamos, creíamos que estarían aquí ya—contesto ella.

—Igual les a pasado algo— añadió el otro.

—Mmm—Saito pensó unos segundos—hace mucho tiempo que nos separamos, demasiado, iremos a buscarlos al norte.

Sin perder un segundo pensando que podría haberles pasado algo a sus compañeros, se dirigieron al norte de la aldea.

Poco encontraron en el norte que no hubieran visto ya, pero algo llamo su atención, el único edificio que aun se mantenía en pie en aquella zona, un pequeño granero. Las puertas estaban abiertas, no había luz alguna en el interior del granero. Sin embargo, algo capto la atención de los tres compañeros.

Uno de los caballeros que habían venido a buscar estaba tirado en un rincón del granero en posición fetal. El hombre estaba temblando, se le veía asustado, aterrorizado y se tapaba los ojos como si acabara de ver algo horrible.

Se acercaron a el y tras un pequeño sobresalto por parte del caballero, consiguieron que se tranquilizara lo suficiente para poder hablar con el.

—¿Estas bien?—pregunto Saito.

—S-si—contesto aun inseguro el hombre al tiempo que se sentaba de espaldas a una de las paredes del granero.

—¿Que a ocurrido?— volvió a preguntar y añadió—tranquilo, ahora estas entre amigos.

—Pu-pues vera señor— empezó a contar el caballero ya mas tranquilo.

+Flashback+

La pareja de caballeros acababa de llegar al pequeño grupo de casas que formaba el norte de la aldea.

—Maldita lluvia, apenas puedo ver—se quejaba uno de ellos— como vamos a buscar a nadie si apenas se puede ver lo que tenemos delante.

—Deja de quejarte y ponte a lo que estamos—le regaño el otro que sostenía el farol, a continuación miro a su alrededor y diviso una silueta en la cortina de lluvia— vamos allí, aquello aun parece estar entero.

A regañadientes y maldiciendo a los dioses por esta lluvia se apresuro a alcanzar a su compañero que ya había empezado a avanzar hacia la silueta.

—Parece un granero—dijo el del farol— entremos.

—Esta cerrado—dijo el segundo al ver un candado y una pequeña cadena atrancando la puerta.

—Usa la espada—se limito a responder el otro.

Desenvaino el arma y golpeo la cadena con ella, por suerte no era muy fuerte y cedió tras golpearle un par de veces. Adentro solo encontraron oscuridad. Entraron y registraron cada rincón pero no encontraron nada.

—Esto esta vació, volvamos al Este con los demás—dijo el caballero que no hacia mas que quejarse.

—Espera mira allí—le dijo el otro ignorando las quejas de su compañero, dirigió la luz del farol a una escalera de mano para subir al piso superior del granero—vamos a subir.

—Bah, volvamos y vayámonos a casa de una vez—se quejo el otro— si hubiera alguien arriba nos habrían oído cuando rompimos la cadena, ademas ¿para que iba alguien a encerrarse a si mismo en el granero?

—Voy a subir, espera aquí abajo—le dijo fingiendo no haber escuchado lo ultimo que le dijo su compañero, aunque sabia que algo de razón tenia.

—Esta bien—resoplo resignado el otro.

Farol en mano y con la espada preparada, el caballero subió por la escalera al piso superior y se adentro en la oscuridad. Al poco se oyó un murmullo seguido de un fuerte golpe, o eso creyó oír el caballero que esperaba abajo.

—¿Eh estas bien? ¿Has encontrado algo?—pregunto un poco perturbado el de abajo.

No obtuvo respuesta.

—Ey ¿estas hay?— volvió a preguntar.

Silencio...

A pesar de que estaba asustado, saco el valor que le quedaba para subir tras su amigo.

Y entonces...

+Fin Flashback+

Y ya no pudo contar nada mas, pues unas manos atravesaron bruscamente la pared en la que estaba recostado el soldado y le partieron el cuello.

Los otros tres miraron horrorizados como la cabeza del hombre colgaba hacia un lado, y acto seguido sacaron las espadas mirando continuamente a su alrededor.

—¡Afuera!—grito Saito.

Salieron corriendo fuera del granero, ya no llovía. Buscaron desesperados al autor del asesinato por los alrededores. Y entonces Saito lo vio.

Vio al caballero desaparecido, el mismo que minutos antes había subido al piso de arriba del granero. No habría sido una mala noticia sino fuera porque le faltaba la cabeza.

Se quedo unos segundos horrorizado, mirando como la horrible visión se acercaba a el lentamente espada en mano. Unas voces lo sacaron del trance.

—¡Saito aquí hay mas!—grito Aiko.

—¡Y aquí también!—dijo el otro.

Saito miro a donde le indicaban y vio a decenas de figuras que se acercaban a ellos y entonces entendió porque no habían encontrado muertos cuando llegaron a la aldea. Las figuras que se acercaban eran los propios habitantes de la aldea, algunos sangraban notablemente, otros les faltaba algún miembro, otros se arrastraban por la falta de las piernas...

—¡Corred como alma que lleva el diablo!—grito Saito— ¡salgamos de aquí!.

Al instante y sin necesidad de decirlo dos veces, los tres empezaron a correr como no habían corrido nunca, rumbo a la puerta por la que habían entrado. De camino aparecían mas y mas figuras por todas partes, Saito evitaba mirar atrás, pues eso solo serviría para aterrarlo mas.

Divisaron a lo lejos la puerta a su salvación, cuando ya casi habían llegado un rayo de energía verde alcanzo al caballero que iba mas atrás del grupo. El proyectil le quemo la carne al instante, dejando solo los huesos y su armadura, pero no acabo hay la cosa, pues segundos después el esqueleto se levanto con la armadura encima y empezó a perseguir a los que antes habían sido sus compañeros.

Saito pudo ver una figura negra encapuchada, la que había lanzado el rayo verde, antes de salir corriendo de la aldea.

Continuara...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 
Una decisión equivocada.
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» La decisión de Stinger, Mia Sheridan
» La U.S NAVY pospone la decisión sobre sus Corbetas
» Amplificador vintage, difícil decisión
» Una difícil decisión para la Royal Navy
» Una decisión

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Fanclub Baka To Test :: Arte/Literatura :: Fics-
Cambiar a: